El Instituto Meteorológico Nacional advierte sobre un fenómeno de El Niño que podría intensificarse, afectando la producción agrícola y ganadera.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) ha emitido un pronóstico que indica que el fenómeno de El Niño alcanzará una intensidad muy fuerte en Costa Rica durante un periodo de cinco meses, desde octubre de este año hasta febrero de 2027. Esta declaración se basa en el monitoreo continuo del fenómeno, que ya ha sido confirmado en el país y que está teniendo efectos visibles en el territorio nacional.
Según Juan Diego Naranjo, experto del IMN, el fenómeno ha mostrado una evolución hacia una intensidad fuerte a mediados de este año, y las proyecciones sugieren que se fortalecerá aún más conforme avance el segundo semestre. Este pronóstico es alarmante, especialmente para el sector agrícola y ganadero, ya que El Niño está asociado con condiciones de sequía que pueden impactar negativamente la producción de forrajes y la disponibilidad de agua para el ganado.
Recientemente, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) ha elevado las alertas en 71 cantones del país debido a las condiciones de sequía meteorológica que se están presentando, de los cuales 54 cantones están en alerta amarilla y 17 en alerta verde. Esta situación es crítica, ya que la sequía puede afectar la producción de pastos, lo que a su vez impacta la alimentación del ganado y, por ende, la producción de carne y leche en el país.
El fenómeno de El Niño es conocido por alterar los patrones climáticos, y su impacto puede ser devastador para los productores ganaderos. La falta de lluvias puede llevar a una disminución en la calidad y cantidad de forrajes, lo que obligaría a los ganaderos a buscar alternativas para alimentar a su hato, aumentando así los costos de producción. Además, la escasez de agua puede poner en riesgo la salud del ganado, lo que podría traducirse en pérdidas económicas significativas.
Los productores deben estar atentos a las recomendaciones del IMN y la CNE, así como a las medidas que se puedan implementar para mitigar los efectos de la sequía. Es fundamental que los ganaderos evalúen sus reservas de forraje y agua, y consideren la posibilidad de diversificar sus fuentes de alimentación para el ganado. Asimismo, deben estar preparados para posibles cambios en la demanda de productos lácteos y cárnicos debido a la situación climática.
En conclusión, el fenómeno de El Niño representa un desafío considerable para el sector ganadero en Costa Rica. Los productores deben actuar con anticipación y adaptarse a las condiciones cambiantes para minimizar el impacto en sus operaciones. Las autoridades seguirán monitoreando la situación y emitirán alertas y recomendaciones conforme se acerque el periodo crítico entre octubre y febrero.
Que significa para su finca
- Revise sus reservas de forraje y agua para asegurar la alimentación de su ganado durante la sequía.
- Considere diversificar las fuentes de alimentación para mitigar el impacto de la falta de pasto.
- Esté atento a las recomendaciones del IMN y la CNE para adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes.
Fuente: Monumental, fuente periodistica. Publicado el 2026-08-02. Ver publicacion original.

Deja un comentario