Se prevé un trimestre seco con altas temperaturas y riesgo de déficit hídrico en Costa Rica, afectando la ganadería.
Durante el periodo de agosto a octubre de 2026, Costa Rica y la región SICA enfrentarán un trimestre marcado por condiciones climáticas adversas debido a la presencia del fenómeno de El Niño. Este fenómeno se espera que genere sequías y temperaturas superiores al promedio, lo que podría tener un impacto significativo en la producción agropecuaria, incluyendo la ganadería.
Según el Boletín Agricultura y Clima, elaborado por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (SECAC), se anticipa que gran parte de la región experimentará precipitaciones por debajo de lo normal. En particular, el Pacífico y el centro de Costa Rica verán condiciones secas, lo que incrementará el riesgo de déficit hídrico y afectará la disponibilidad de agua para la agricultura y la ganadería.
Las altas temperaturas y la disminución de lluvias reducirán la humedad en el suelo, lo que afectará el desarrollo de cultivos y pasturas. Esto es especialmente crítico para la ganadería, ya que la reducción en la calidad y cantidad de pastos puede aumentar las necesidades de agua para el ganado y provocar estrés térmico, lo que impactará negativamente en la productividad del sector.
Además, la variabilidad climática puede favorecer la aparición de plagas y enfermedades, lo que requiere un monitoreo constante y la implementación de prácticas de manejo adecuadas. Se recomienda a los productores ganaderos fortalecer sus reservas de alimento, ajustar la carga animal según la disponibilidad de forraje y proporcionar sombra para el ganado, con el fin de mitigar los efectos del calor.
Las autoridades han activado planes de respuesta y alertas preventivas para preparar al sector agropecuario ante estos desafíos. Es fundamental que los productores se mantengan informados sobre las condiciones climáticas y ajusten sus prácticas de manejo para proteger sus cultivos y ganado.
Que significa para su finca
- Monitorear las condiciones climáticas y ajustar las prácticas de manejo del ganado para minimizar el estrés térmico.
- Fortalecer las reservas de alimento y agua para el ganado, considerando la posibilidad de sequías prolongadas.
- Implementar sistemas de pastoreo rotacional y proporcionar sombra para mejorar el bienestar del ganado.
- Intensificar el monitoreo fitosanitario para prevenir plagas y enfermedades que puedan surgir por la variabilidad climática.
Fuente: Google News – Carne, subastas y pastos CR, fuente periodistica. Publicado el 2026-08-22. Ver publicacion original.

Deja un comentario