La Comisión Nacional de Emergencias ha elevado las alertas en varias provincias ante un déficit de lluvias de hasta el 37%. Esto impacta directamente en la ganadería del país.
El 18 de septiembre de 2026, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) de Costa Rica anunció el incremento de alertas en varias provincias debido a los efectos del fenómeno de El Niño, que ha provocado un déficit de lluvias de hasta un 37% en algunas regiones. La CNE ha elevado a alerta naranja para 23 cantones, de los cuales once se encuentran en Guanacaste, nueve en Puntarenas y tres en San José. Además, se ha declarado alerta amarilla para 51 cantones en el norte, centro y Pacífico sur del país.
La CNE destacó que la disminución de las lluvias es significativa, lo que obliga a las instituciones públicas a intensificar sus labores de prevención y atención de emergencias. Este déficit de lluvias ha sido evidente en los registros de enero a agosto de 2026, donde las lluvias en Guanacaste han caído un 37%, en Puntarenas un 28% y en el centro del país un 20%. En contraste, el Caribe ha experimentado un aumento en las lluvias, lo que resalta la desigualdad en la distribución de precipitaciones.
Ante esta situación, el Gobierno de Costa Rica lanzó en junio una estrategia nacional con una inversión de 180 millones de dólares para enfrentar los efectos de El Niño en sectores como la agricultura, ganadería y pesca. Esta estrategia incluye campañas para el uso eficiente del agua, contratación de plantas térmicas, control del agua en plantas potabilizadoras, y la provisión de suplementos alimentarios para la ganadería. También se contempla la mejora de sistemas de riego y la disponibilidad de camiones cisterna para el suministro de agua.
El impacto de este fenómeno es crucial para la actividad ganadera, ya que la falta de lluvias puede afectar la disponibilidad de forrajes y el acceso al agua, elementos vitales para el bienestar del ganado. Los productores deben estar atentos a las recomendaciones de la CNE y a las medidas que se implementen para mitigar los efectos de esta sequía.
Las proyecciones del Instituto Meteorológico Nacional indican que el déficit de lluvias podría oscilar entre un 25% y un 50% en el segundo semestre de 2026, lo que representa un riesgo significativo para la producción ganadera y la seguridad alimentaria del país. Es fundamental que los productores se preparen para estos escenarios y ajusten sus prácticas de manejo y alimentación del ganado.
Que significa para su finca
- Revise los planes de manejo de agua en su finca, considerando la posibilidad de escasez.
- Considere la implementación de sistemas de riego eficientes para maximizar el uso del agua disponible.
- Evalúe la necesidad de suplementar la alimentación de su ganado debido a la reducción de forrajes.
- Manténgase informado sobre las alertas y recomendaciones de la CNE para actuar de manera proactiva.
Fuente: Google News – Ganaderia CR, fuente periodistica. Publicado el 2026-09-18. Ver publicacion original.

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