El control de parásitos internos en ganado es un aspecto esencial de la producción ganadera, ya que estos organismos pueden causar problemas de salud graves, reducir la productividad y aumentar los costos de producción. Los parásitos internos, como los gusanos, se alimentan de los nutrientes del animal y pueden provocar anemia, diarrea y pérdida de peso. En términos generales, se estima que las pérdidas económicas a nivel mundial debidas a los parásitos pueden representar un porcentaje significativo de los costos de los productores.
El uso responsable de antiparasitarios es fundamental para mantener la eficacia de estos tratamientos. La resistencia a los antiparasitarios se ha convertido en un problema creciente, lo que hace que la gestión adecuada de su uso sea imprescindible. Esto incluye rotar los productos utilizados, respetar las dosis recomendadas y evitar tratamientos innecesarios. Por lo general, se recomienda realizar un diagnóstico del tipo de parasitosis presente en la finca antes de aplicar cualquier medicación.
Además, es importante considerar prácticas de manejo que ayuden a reducir la carga parasitaria en los animales. Esto puede incluir mantener buena higiene en los corrales, rotar los pastos para evitar la contaminación y asegurarse de que los animales tengan acceso a agua limpia. En definitiva, una combinación de manejo adecuado y uso responsable de antiparasitarios es clave para la salud del ganado y la sostenibilidad de la producción.
Aporte de Radar Ganadero
En una finca típica de Costa Rica, se recomienda realizar un control de parásitos internos al menos dos veces al año. Para esto, los productores deben considerar los días de descanso de potrero, que pueden ser de 30 días como mínimo, para permitir una recuperación adecuada del forraje y así reducir la carga de parásitos. También es crucial monitorear el estado de salud de los animales, lo que puede incluir la vigilancia del peso de los ganados y realizar análisis de heces para identificar la presencia de parásitos.
Entre los errores comunes que cometen los productores se encuentran el uso excesivo de antiparasitarios, que puede contribuir a la resistencia, y la falta de rotación de productos. Esta semana, una recomendación práctica es revisar el programa de desparasitaciones de su ganado, asegurándose de que se ajusta a las necesidades específicas de su finca y considerando una evaluación veterinaria para determinar la estrategia más adecuada.
Finalmente, recordemos que el bienestar animal y la producción eficiente son el resultado de buenas prácticas en la gestión de parásitos. Una atención cuidadosa a este aspecto no solo mejora la salud de los animales, sino que también puede resultar en menores costos a largo plazo.
Para profundizar puede consultar a: OECD (Agricultura)



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