Los antibióticos sirven para tratar ciertas infecciones bacterianas, pero no toda enfermedad del ganado los necesita. Usarlos de forma responsable significa consultar al veterinario, seguir la indicación para cada animal y evitar tratamientos innecesarios. Esto también ayuda a reducir la resistencia antimicrobiana: cuando las bacterias dejan de responder a medicamentos que antes las controlaban.
Después de un tratamiento hay que respetar el período de retiro, es decir, el tiempo mínimo que debe pasar antes de destinar la leche o la carne al consumo. Ese tiempo depende del producto y puede ser distinto para leche y carne; no existe una espera única para todos los antibióticos.
Aporte de Radar Ganadero
En una finca de Costa Rica, identifique al animal tratado y anote en un registro la fecha y hora de cada aplicación, el medicamento y la fecha y hora de la última dosis. Revise con el veterinario la etiqueta del producto para calcular por separado cuándo podrá entregar leche o enviar el animal a matadero. Marque esas fechas donde las vea quien ordeña y quien organiza las ventas.
Dos errores comunes son contar el retiro desde la primera aplicación, en vez de la última, y asumir que si la leche ya puede venderse, la carne también. Otro es mezclar por descuido leche de una vaca en retiro con la del tanque. Mantenga identificados al animal y su leche hasta confirmar que terminó el período correspondiente.
Esta semana, revise el botiquín y prepare una hoja de control para cada tratamiento. Antes de cada ordeño o despacho, consulte el registro: si hay dudas sobre el producto, las aplicaciones o el plazo, no envíe la leche ni el animal al mercado hasta aclararlas con el veterinario.
Para profundizar, puede consultar a EMBRAPA (Empresa Brasileña de Investigacion Agropecuaria) en embrapa.br.
Para profundizar puede consultar a: EMBRAPA (Empresa Brasileña de Investigacion Agropecuaria)



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