Atender el parto de una vaca no significa intervenir a cada momento. Lo importante es observar desde un lugar tranquilo, tener un sitio limpio y reconocer si el nacimiento avanza. Si la vaca puja con fuerza y no hay progreso, o el ternero viene en una posición inusual, conviene llamar al veterinario en vez de tirar de él sin saber qué ocurre.
Al nacer, el ternero necesita respirar bien, mantenerse seco y recibir calostro: la primera leche de la vaca, que le aporta defensas durante sus primeras horas de vida. También hay que revisar el ombligo, porque puede ser una puerta de entrada para infecciones.
Aporte de Radar Ganadero
En una finca de Costa Rica, prepare antes del parto un espacio con piso limpio, seco y protegido de la lluvia. Tenga a mano toallas limpias y el teléfono del veterinario. Tras el nacimiento, compruebe que el ternero respire, retire con cuidado la mucosidad visible de nariz y boca si la hay, y déjelo cerca de la madre para que lo lama. Si no respira normalmente o está muy débil, pida ayuda veterinaria de inmediato.
Compruebe que mame calostro, idealmente durante las primeras 2 horas. Como orientación general, un ternero puede necesitar calostro equivalente a cerca del 10 % de su peso durante sus primeras 12 horas, repartido en tomas según su tamaño y capacidad para mamar. Revise el ombligo y desinféctelo con un producto apropiado, siguiendo la indicación de su veterinario.
Tres errores comunes son esperar demasiado ante un parto que no progresa, jalar al ternero sin conocer su posición y dar por hecho que mamó sin comprobarlo. Esta semana, deje listo un lugar seco para partos y acuerde quién observará a la vaca y a quién llamará si hay dificultades.
Para ampliar la lectura sobre cuidados generales alrededor del nacimiento, puede consultar a OMS / WHO en who.int. Para decisiones sobre el parto bovino, consulte a su veterinario.
Para profundizar puede consultar a: OMS / WHO



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