El MAG presentó una estrategia nacional para ordenar e impulsar la producción y el uso de bioinsumos entre 2026 y 2035. Aunque la iniciativa se dirige al sector agrícola en general, su aplicación podría ser de interés para productores ganaderos que evalúen alternativas para sus suelos y cultivos de finca.
Costa Rica presentó la Estrategia sobre Producción, Uso e Innovación de Bioinsumos 2026-2035 durante la apertura del IV Foro Panamericano de Bioinsumos, realizado en el país el 22 y 23 de setiembre. La propuesta del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) establece una hoja de ruta para los próximos diez años y busca coordinar el trabajo de instituciones públicas, productores, empresas, universidades, centros de investigación y organismos de cooperación. El objetivo es que las iniciativas en bioinsumos dejen de avanzar de forma aislada y se integren en una política nacional.
El MAG define los bioinsumos como productos de origen biológico elaborados a partir de microorganismos, macroorganismos, extractos de plantas y sus derivados. Según el material presentado, pueden contribuir al crecimiento y la salud de los cultivos, mejorar las condiciones del suelo y apoyar el manejo de plagas y enfermedades. Entre las categorías mencionadas están los biofertilizantes, los bioestimulantes y los bioplaguicidas. La información disponible se refiere a la producción agrícola; no detalla medidas específicas para la ganadería ni para la alimentación o sanidad animal.
La estrategia se organiza en cuatro ejes. El primero apunta a revisar y actualizar el marco regulatorio, incluidos los procesos de registro, uso, control de calidad y fiscalización. El segundo busca conectar mejor la ciencia, la tecnología y la innovación con las empresas, las instituciones y los productores. El tercero propone fortalecer las capacidades y la transferencia de conocimientos para productores, profesionales y extensionistas. El cuarto plantea mecanismos de financiamiento e incentivos para apoyar la investigación, la producción, la adopción y el crecimiento de estas tecnologías.
El impulso a estas alternativas ocurre en un contexto de aumento y volatilidad de los precios de los insumos agrícolas y de efectos asociados al cambio climático, según el texto. La FAO considera que los bioinsumos pueden ayudar a reducir la dependencia de productos convencionales y favorecer un uso más eficiente de los recursos. Sin embargo, también identifica obstáculos relacionados con regulación, certificación, control de calidad, financiamiento y acceso, especialmente para productores pequeños y medianos. Por eso, la estrategia no plantea simplemente cambiar un producto químico por uno biológico: señala que las decisiones deben considerar el cultivo, el suelo, el clima y las condiciones de cada finca.
Para un productor ganadero, el vínculo es principalmente indirecto: la política trata sobre agricultura y no anuncia un programa específico para hatos. Aun así, puede ser pertinente cuando en la finca también se producen cultivos o se analizan alternativas para el suelo. La fuente no confirma cuáles bioinsumos estarán disponibles, sus precios ni su eficacia en una explotación particular. La FAO advierte que los resultados y la conveniencia económica varían según el cultivo, las condiciones del suelo, la escala y la tecnología utilizada. Por ello, no se puede asumir que un producto ofrecerá el mismo resultado en todas las fincas.
La estrategia también contempla crear una Comisión Nacional de Bioinsumos, presidida por el Viceministerio de Agricultura y Ganadería e integrada por representantes institucionales y del sector productivo. La elaboración estuvo liderada por la Unidad de Producción Sostenible de la Dirección Nacional de Extensión Agropecuaria del MAG, con participación del Comité Técnico de Bioinsumos y apoyo de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ). El proceso tomó en cuenta foros nacionales realizados en 2023 y 2025, un diagnóstico del sector y consultas con actores públicos, privados, académicos y productivos.
El cumplimiento de la estrategia se evaluará a los tres, cinco y diez años, con la intención de medir resultados y hacer ajustes. Entre los retos señalados están demostrar la eficacia de los productos en campo y ofrecer información confiable sobre calidad, dosis, momento y condiciones de aplicación. Para el productor, el anuncio marca una ruta de política pública, no una garantía de que ya haya alternativas apropiadas para cada actividad o finca. La implementación, las reglas específicas y los resultados de las evaluaciones determinarán qué opciones llegan a estar disponibles y con qué respaldo técnico.
Que significa para su finca
- Si considera probar un bioinsumo en cultivos de la finca, consulte primero si está registrado y cuál es su uso autorizado.
- Pida información técnica sobre calidad, dosis, momento de aplicación y condiciones necesarias para obtener resultados.
- Evalúe cualquier producto en función del cultivo, el suelo y los costos de su finca; no asuma que tendrá el mismo desempeño en todas las condiciones.
- Siga los anuncios del MAG sobre la regulación, la capacitación y los mecanismos de apoyo que se desarrollen para implementar la estrategia.
Fuente: Google News – Ganaderia CR, fuente periodistica. Publicado el 2026-09-23. Ver publicacion original.

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