La Cámara Nacional de Productores de Leche advierte que la adhesión al Acuerdo Transpacífico podría aumentar la competencia para las fincas nacionales. Las condiciones específicas todavía no son públicas y el proceso deberá continuar en la Asamblea Legislativa.
La presidenta de la Cámara Nacional de Productores de Leche, Ivannia Quesada, advirtió que parte de las fincas lecheras costarricenses podría dejar la actividad si el país se incorpora al Acuerdo Transpacífico. Según explicó, la reducción o eliminación gradual de aranceles para determinados productos y los tratamientos comerciales previstos para mercancías de los países miembros podrían elevar la competencia para el sector. Costa Rica solicitó adherirse, pero las condiciones específicas de ingreso todavía no son públicas.
Quesada señaló a Nueva Zelanda como uno de los principales retos para los productores nacionales. Ese país forma parte del acuerdo y, según la dirigente, es uno de los productores de leche más competitivos del mundo. Describió fincas neozelandesas con alrededor de 500 vacas y sistemas de ordeño mecanizados, junto con condiciones de suelo y pastos que permiten una alimentación distinta. En contraste, afirmó que las fincas costarricenses dependen en mayor medida de insumos como concentrados y maíz importado.
La Cámara también planteó diferencias en los costos de producción. Quesada indicó que buena parte de las lecherías del país son empresas familiares y que afrontan gastos más altos por mano de obra y cargas fiscales. Agregó que los productores costarricenses ya compiten en mercados internacionales, pero considera que hacerlo frente a países con condiciones de producción distintas podría resultar muy difícil. Entre otros factores que, según señaló, presionan al sector mencionó el tipo de cambio, el cambio climático, los costos de producción y las limitaciones de infraestructura y puertos para exportar.
La advertencia se produce en un contexto en que, según Quesada, el tipo de cambio y el ingreso de productos importados ya ejercen presión sobre las fincas nacionales. Como ejemplo, mencionó las importaciones de leche en polvo y quesos desde Estados Unidos durante 2025. Afirmó que parte de la producción local fue desplazada cuando algunos supermercados optaron por comprar productos importados en vez de adquirirlos a las fincas costarricenses. Según la dirigente, unas 200 fincas dejaron de producir o pasaron a la informalidad. También sostuvo que esas importaciones no necesariamente se reflejaron en precios más bajos para las personas consumidoras.
La actividad, agregó la presidenta de la Cámara, genera alrededor de 48.000 empleos directos e indirectos y sostiene encadenamientos con transportistas, veterinarios, proveedores de servicios y familias vinculadas a las fincas. Esos datos dimensionan por qué los cambios en las condiciones de competencia pueden tener consecuencias más allá del precio que recibe una lechería: también pueden repercutir en los servicios y empleos asociados a la producción. Sin embargo, la información disponible no establece cuánto cambiarían los aranceles para cada producto ni permite cuantificar el efecto de una eventual adhesión sobre cada finca.
El Acuerdo Transpacífico ya está vigente entre 12 economías: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam. Costa Rica se incorporaría mediante un proceso de adhesión y, de acuerdo con la nota, no participó en las negociaciones que definieron las condiciones originales. Quesada cuestionó que el sector agropecuario no participara en la discusión de los términos que podrían afectarlo. El artículo también recoge preocupaciones del sector cafetalero sobre costos, tipo de cambio, infraestructura y trazabilidad, pero la advertencia lechera se centra en la competencia que enfrentarían las fincas.
La presidenta Laura Fernández prevé suscribir el acuerdo en noviembre. Después, el texto deberá ser conocido por la Asamblea Legislativa, y la cantidad de votos requerida dependerá del procedimiento que corresponda. La nota indica que las condiciones específicas de adhesión siguen sin hacerse públicas; por eso, aún no se conocen los términos concretos que regirían para los productos lácteos. La advertencia de la Cámara es una señal de preocupación del sector, no una confirmación de que todas las fincas vayan a desaparecer ni de que el impacto ya esté definido.
Que significa para su finca
- Consulte a la Cámara Nacional de Productores de Leche y dé seguimiento a las condiciones específicas de adhesión cuando se hagan públicas.
- Revise los costos de alimentación, mano de obra e insumos importados de su finca para identificar cuáles podrían aumentar la presión sobre sus márgenes.
- Mantenga comunicación con sus compradores y explore las opciones disponibles para sostener la colocación de la leche nacional.
- Antes de tomar decisiones de inversión o producción basadas en el acuerdo, espere a conocer los términos y el procedimiento legislativo.
Fuente: Google News – Lacteos CR, fuente periodistica. Publicado el 2026-09-23. Ver publicacion original.

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