El MAG prepara medidas preventivas ante la posibilidad de condiciones más secas asociadas con El Niño. Los créditos previstos para productores afectados no se otorgarían automáticamente: dependerían de la evaluación de daños, los requisitos y los recursos disponibles.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) prepara, junto con otras instituciones agropecuarias, una estrategia para reducir posibles daños en cultivos y ganado si se presentan condiciones más secas asociadas con El Niño. El plan incluye un Crédito Especial de Emergencia Agropecuaria por ¢5.000 millones mediante el Sistema de Banca para el Desarrollo y otros ¢800 millones del Instituto de Desarrollo Rural (Inder) para créditos de atención y recuperación. Son mecanismos previstos, no recursos de entrega automática: su aplicación dependerá de los daños que se evalúen, la disponibilidad presupuestaria y los requisitos de cada institución.
La respuesta comenzaría con medidas preventivas y podría ampliarse gradualmente según cambien las condiciones climáticas y se registren afectaciones. El MAG dará prioridad a pequeños y medianos productores de zonas más expuestas a la sequía. Las decisiones se apoyarán en los pronósticos oficiales del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), por lo que el plan no supone que todas las fincas recibirán las mismas medidas ni que estas se activarán al mismo tiempo.
La Estrategia Nacional Contingente agrupa 35 acciones en seis áreas: comunicación, capacitación y asistencia, protección agrícola, protección ganadera, gestión del agua y apoyo financiero. Además de los créditos previstos, el ministerio menciona la posibilidad de reestructurar deudas con el sistema financiero nacional. También contempla incentivos para tecnologías que ayuden a resistir condiciones secas y gestiones para obtener recursos destinados a insumos agrícolas, maquinaria y equipo. La fuente no detalla todavía condiciones particulares para solicitar esos apoyos.
Para la ganadería, la preocupación inmediata es que una reducción de las lluvias disminuya el pasto disponible. Por eso, el plan propone producir y almacenar más heno, establecer bancos forrajeros —áreas destinadas a cultivar alimento para los animales— y preparar ensilaje, que permite conservar forraje para usarlo después. La estrategia incluye semillas de maíz y sorgo, y prevé facilitar suplementos alimenticios y melaza. También plantea promover programas sanitarios preventivos. Las organizaciones productivas podrían recibir equipo para procesar y conservar forrajes, sujeto a las condiciones y mecanismos que se habiliten.
El manejo del agua es otro componente del plan. Entre las medidas previstas están proteger nacientes y zonas donde se recarga el agua, así como recoger y almacenar lluvia. En la producción agrícola, el MAG impulsa ajustar los calendarios de siembra conforme a los pronósticos oficiales, conservar la humedad del suelo, usar el agua con eficiencia y reparar fugas en los sistemas de riego. También contempla vigilar plagas y enfermedades, analizar el suelo para definir la fertilización y aplicar prácticas productivas con mayor resistencia a la sequía.
Estas acciones conectan la prevención climática con la alimentación del hato. Si escasea el pasto, contar con reservas de forraje y cuidar las fuentes de agua puede ayudar al productor a preparar su finca antes de que haya pérdidas. En cambio, esperar a que se habilite un crédito no sustituye esa preparación: el propio MAG advierte que cualquier apoyo financiero estará condicionado a la evaluación de las afectaciones y a las reglas de la institución que lo ofrezca.
Para el productor, el paso más útil ahora es revisar cuánto alimento conserva, qué opciones tiene para producir forraje y dónde podría almacenar agua de lluvia, sin dar por hecho que la sequía afectará por igual a todas las zonas. También conviene seguir los pronósticos del IMN y la información del MAG para ajustar las decisiones a las condiciones de su finca. Si enfrenta daños, necesitará conocer los requisitos del mecanismo que eventualmente se habilite antes de contar con esos recursos en su planificación financiera.
Si el período seco se prolonga o se intensifica, las instituciones podrían ampliar la respuesta con insumos, equipo, seguros, créditos, reestructuración de deudas, fondos de emergencia y compras públicas. Para decidirlo, las autoridades observarán no solo la lluvia, sino también la disponibilidad de agua, el estado de cultivos y animales, los precios y el abastecimiento. Queda por definirse qué medidas adicionales se activarán, dónde se aplicarán y bajo cuáles requisitos podrá acceder cada productor.
Que significa para su finca
- Revise sus reservas de alimento y valore si puede preparar heno, ensilaje o un banco forrajero antes de una eventual escasez de pasto.
- Compruebe el estado de sus fuentes de agua y repare fugas en los sistemas que utiliza en la finca.
- Siga los pronósticos oficiales del IMN y los anuncios del MAG para ajustar sus decisiones a la situación de su zona.
- No incluya los créditos previstos como dinero asegurado en su presupuesto: espere la publicación de requisitos y condiciones de acceso.
Fuente: Google News – Ganaderia CR, fuente periodistica. Publicado el 2026-09-25. Ver publicacion original.

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