CORFOGA reportó este 29 de septiembre que algunos productores están llevando ganado a sitios con más alimento. La falta de lluvia en sectores del Pacífico y los potreros inundados en el Caribe plantean problemas distintos para sostener la alimentación del hato.
Algunos ganaderos de Costa Rica están trasladando animales hacia lugares donde encuentran más alimento, según reportó la Corporación Ganadera (CORFOGA) este 29 de septiembre. La situación responde a condiciones climáticas distintas según la región: en sectores del Pacífico ha disminuido la lluvia y crece menos pasto, mientras que en el Caribe el exceso de agua inunda potreros y dificulta mantener allí al ganado. La información no precisa cuántos animales se han movilizado ni identifica las fincas de origen o destino.
En los sectores del Pacífico mencionados por CORFOGA, el problema comienza con la menor disponibilidad de lluvia. Si el pasto crece menos, el productor dispone de menos alimento en el potrero para sostener a sus animales. El reporte no señala que todo el Pacífico esté en la misma condición ni indica cuáles localidades presentan la mayor afectación. Por eso, antes de decidir un traslado, importa revisar la situación de la finca y no asumir que el problema es igual en toda la región.
En el Caribe ocurre lo contrario con el agua, pero el resultado también complica el manejo del ganado. Las lluvias excesivas provocan inundaciones en potreros y dificultan mantener a los animales en esos espacios, según la nota. Un potrero con agua acumulada puede dejar de ser una opción práctica para alimentar al hato, aunque haya llovido suficiente para el crecimiento del pasto. La fuente no detalla la extensión de las inundaciones ni cuánto tiempo han permanecido afectados los terrenos.
Frente a esos dos escenarios, algunos productores han optado por mover sus animales hacia sitios con mayor disponibilidad de alimento. CORFOGA presentó esa movilización como una respuesta que ya están tomando ganaderos ante las condiciones que enfrentan, no como una instrucción general para todas las fincas. La decisión depende de contar con un lugar de destino donde el ganado pueda alimentarse y permanecer en condiciones adecuadas. El reporte tampoco indica si los traslados son temporales ni cuánto tardarían los animales en regresar.
El director ejecutivo de CORFOGA, Luis Diego Obando, se refirió al contexto que atraviesa el sector y a las acciones de los productores, de acuerdo con la publicación. El material disponible no recoge declaraciones textuales suyas ni detalla medidas adicionales anunciadas por la corporación. Lo que sí informa es que CORFOGA mantiene vigilancia sobre las condiciones en distintas regiones del país y continúa emitiendo recomendaciones para los ganaderos.
Para una finca, la utilidad del reporte está en reconocer que la disponibilidad de alimento no depende únicamente de si llueve mucho o poco. En un sitio, la falta de agua reduce el crecimiento del pasto; en otro, el exceso de agua impide aprovechar el potrero. Esa diferencia ayuda a explicar por qué algunos productores buscan espacio fuera de sus terrenos. También obliga a evaluar el sitio de destino por sus condiciones reales, en vez de trasladar animales solo porque allí ha llovido más.
Antes de mover el hato, al productor le conviene comparar el alimento disponible en sus potreros con el que encontrará en el lugar de destino y verificar que ese sitio pueda recibir a los animales. Si permanece en una zona con poca lluvia, observar la recuperación del pasto puede ayudarle a decidir cuándo reducir la presión de pastoreo. Si sus potreros están inundados, conviene identificar cuáles espacios todavía pueden utilizarse sin mantener al ganado en las áreas afectadas.
Por ahora, CORFOGA no ha informado en el material capturado una estimación de animales trasladados, una lista de destinos ni un plazo para que mejoren las condiciones. Su seguimiento regional y las recomendaciones que emita serán las referencias para conocer si cambian las dificultades de alimentación. Mientras tanto, cada productor debe basar sus decisiones en lo que ocurre en sus propios potreros y en la disponibilidad comprobable de alimento donde considere llevar el hato.
Que significa para su finca
- Revise cuánto pasto aprovechable queda en sus potreros antes de decidir si necesita mover animales.
- Si considera un traslado, confirme primero que el lugar de destino tenga alimento y espacio para recibir el hato.
- Si tiene potreros inundados, identifique cuáles áreas siguen siendo utilizables y evite mantener los animales en las afectadas.
- Dé seguimiento a las recomendaciones de CORFOGA para conocer cambios en las condiciones de su región.
Fuente: Monumental, fuente periodistica. Publicado el 2026-09-29. Ver publicacion original.

Deja un comentario